apuntes positivos para vivir mejor

sábado, 31 de marzo de 2012

La importancia de contar con una mascota.


¡Sherlon mi amigo fiel¡
Hace casi seis meses que llegó a mi vida un maravilloso regalo: sherlon, mi perro. Al reflexionar un poco sobre todos los momentos que he compartido con el, llego a la conclusión que mi vida ha cambiado de forma muy positiva, realmente mi mascota lleno un vacio que nadie pudo cubrir. Esto me ha motivado a investigar más sobre la mascota terapia y encontré información interesante que deseo compartir con mis lectores.
El término exacto para definir la terapia basada en el uso de una mascota (perros, gatos o caballos) es la zoo terapia. En los últimos años las investigaciones han demostrado que nuestras mascotas cumplen un sinfín de funciones que muchas veces desconocemos o pasan desapercibidas a nuestros  ojos. Realmente es maravilloso reconocer que hemos sido ayudados por otra especie a la cual queremos y cuidamos.
Sentimientos de tristeza, baja autoestima, reducción de la soledad y la ansiedad son entre otros los beneficios de contar con una mascota a nuestro lado.
De seguro que el lector que goza de tener una mascota concordará conmigo en que al quererla y cuidarla nuestras lagrimas pueden ser secadas y las expresiones faciales de tristeza se convierten en sonrisas.
Personalmente las caricias sinceras de mi perro han desprendido de mí esos sentimientos de soledad que antes me albergaban y que se incrementaron desde que mis circunstancias en la vida cambiaron y me tocó vivir solo. Cuidar de él, alimentarlo, bañarlo y hasta consentirlo  contribuye a dejar de centrarme en mi mismo y mis preocupaciones, sacarlo a menudo a pasear por el vecindario y madrugando con él para ejercitarnos en el campo ha sido beneficioso par  mi salud física y emocional.
  Según las diferentes fuentes que consulté; la mascota terapia contribuye a mejorar la salud de las personas ancianas y depresivas, también es utilizada en el tratamiento y rehabilitación de menores infractores, individuos autistas, enfermos del corazón, personas con parálisis cerebral, pacientes con enfermedades terminales o personas víctimas de alguna violación.
Sherlon me ha ofrecido su amor absoluto e incondicional de acuerdo con su naturaleza y aunque a veces quisiera que me hablara o razonará como un humano, después pienso que eso no es necesario y que su fidelidad ilimitada a realizado cambios positivos en mí y su compañía ha sido mucho mejor si la comparo con amigos que pensé tener y no lo fueron.
Por eso si usted esta triste, solo, sufre de depresión,estrés, soledad o ansiedad, o sencillamente quiere tener a su lado un amigo fiel e incondicional, puede optar por el maravilloso privilegio de tener y cuidar de una mascota, en especial de un  perro.

sábado, 7 de enero de 2012


Aprenda a decir: “no”
Los seres humanos hemos sido educados para ser buenas personas y aprendemos a ser amables y considerandos con los demás, pero en la mayoría de los casos, de niños no nos enseñaron a decir que no.
¿Alguna vez hemos experimentado la desagradable sensación de haberse dejado utilizar, por su propia voluntad, por haber dicho "si" cuando en el fondo hubiera deseado decir lo contrario?
¿Por qué nos cuesta decir que no? Son varias las razones: la búsqueda de aprobación, la preocupación por ayudar a los demás a la espera de que éstos hagan lo propio con nosotros en el futuro, la evitación de las situaciones de confrontación, etc.
Esta conducta cuando es habitual resulta autodestructiva y exige un esfuerzo erradicarla y aprender a decir  “NO”.
¿No puede  o no quiere prestar dinero a un amigo? Sencillamente dígale que no le facilitará el dinero por alguna razón sencilla, sin ahondar en explicaciones, y si recuerda que alguien tiene una deuda pendiente con usted, vaya, cóbrele de frente sin comportarse como si le fueran  a hacer una obra de caridad y sin justificar en absoluto su actitud. Tal vez piense: si le cobro a mi amigo, él se molestara por ello. Pero ¿es realmente un amigo  aquel que le pide prestado un dinero, desatiende para devolvérselo y  se fastidia cuando usted reclama su derecho?
Esfuércese por decir de forma abierta y a la vez cordial lo que no le gusta: ”no me gusta que hablen mal de mis amigos”, “no me gusta que me llamen cuando estoy trabajando” etc.
Cuando debamos decir “no” lo haremos sin enojarnos y debemos pensar antes de responder cerciorándonos de que no nos retractaremos en el futuro, recordemos que una negativa debe ser razonable y aunque inicialmente hayamos dicho "sí", pero estimamos conveniente cambiar de opinión, no dudemos en retractarnos diciendo abiertamente “he cambiado de idea”. Pero esto no asume ser irresponsables, por ejemplo: si un grupo de personas me están esperando para hablarles seria una falta de respeto dejarlas plantadas porque sencillamente cambie de opinión.
Aprendamos a decir "no" en situaciones de la vida cotidiana. Por ejemplo cuando vamos a comprar un par de zapatos, aunque el vendedor haya mostrado 30 pares de zapatos, si no estamos satisfechos con ninguno, no debemos sentirnos  en la obligación de comprar. De forma amable y  resuelta podríamos decir: “gracias, veo que no hay los zapatos que busco”.
Practiquemos el “no” en otras situaciones: cuando nos ofrecen bebida  no apetecible o la torta que nos aumentará de peso, un trabajo, una diversión o cualquier otra cosa  que solamente aceptaríamos por complacer a los demás.
Aprender a decir “no” es algo que se puede hacer posible, simplemente hay que invertir mucha voluntad, decisión y sobretodo mucho respeto y valoración por nosotros mismos. Existen una serie de reglas que nos ayudarán a hacer más fácil este proceso de aprendizaje, algunas de ellas son las siguientes:
§  Evite todo lo que le perjudique.
§  No se deje chantajear por nadie, ni su familia ni sus hijos pueden extorsionarlo para conseguir que haga algo.
§  En lugar de decir “no” tajantemente y ponerse nervioso, eliga decir: “prefiero pensarlo”, en caso de que lo presionen diga: “no” y no deje lugar para dudas. Sea diplomático pero siempre firme en su respuesta.
§  Respete sus propios deseos.
§  Jamás tolere que lo griten o maltraten por negarse a hacer algo.
§  Ensaye sus “no” frente al espejo.
§  No justifique tus decisiones.
§  Perfeccione el arte de decir “no”.

Recuerde: tiene el derecho asertivo a decir "no" y a no sentirte culpable por ello.



apuntes del libro mañana sera otro dia de: Maria Cecilia Betancur.